Diario de Martín Lobo nace a raíz del éxito de un periodista que decidió contar detalles de su homosexualidad sin tapujos en lo que tituló Blogback Mountain hasta que le puso fin en enero de 2009 y comenzó a tomar forma como novela. Por eso, en el libro podemos encontrar fragmentos de lo que se publicó en su día en internet como guía o cauce satírico de una historia muy completa e irreverente sobre la vida de un treintañero que vive en el barrio de Chamberí.

Yo estaba en plena Gran Vía madrileña con un calor sofocante y una muchedumbre enfebrecida por la música y el buen ambiente cuando algo empezó a caer del cielo, o más bien de una carroza. Eran fundas de preservativo reutilizables con un diseño muy característico en el que podía leerse: «Soy promiscuo porque no encuentro lo que busco». En aquel momento no sabía quién era el tal Martín Lobo y, obviamente, no había leído el libro que promocionaban, pero consiguieron que mi curiosidad durase lo suficiente como para que años después terminase escribiendo estas líneas.

Reconozco que en las primeras páginas tuve la impresión de que no me iba a gustar el libro. Diario de Martín Lobo no es una novela que trate la homosexualidad con pinzas, con cuidado y de manera políticamente correcta. Es una narración fuerte, contundente y sin pelos en la lengua. Encontramos sexo ocasional y descuidado en saunas, amores y desvaríos, caprichos y desilusiones. Igual que los amigos del protagonista, yo también pensé al principio que su forma de hablar podría desprestigiar muchos años de lucha LGTBQ, pero tal vez es ese desparpajo y esa naturalidad lo que hará una sociedad más abierta con el tiempo. Muchos se sentirán ofendidos por el tono de sus palabras, pero son esas personas las que deberían ofendernos a los demás con su actitud.

Martín Lobo es un pseudónimo que, pese al anonimato que eso suele representar, recibió amenazas de gente que no acepta que en el mundo hay diversidad de opiniones, sentimientos, colores y gustos. Es insultante que seamos capaces de encontrar a nuestros antepasados entre los primates, pero no veamos que somos la misma carne con diferentes pensamientos. ¿Por qué cuesta tanto aceptar la realidad? ¿Por qué nos empeñamos en querer unificar lo que somos mediante etiquetas en lugar de disfrutar de las pequeñas diferencias que nos hacen únicos?

INTROLOBO

Las andanzas de Martín Lobo por el mundo de las relaciones son el retrato de miles de personas que dan tumbos por la vida buscando el momento perfecto con la persona adecuada, sin darse cuenta de que eso es algo que no se puede buscar, simplemente aparece. Y así, entre la risa y la sonrisa, este diario sarcástico consigue hacerse un hueco en el lector aunque al principio no pareciese posible.

Sin contar ningún episodio concreto de esta ajetreada vida sentimental os diré que merece la pena echarle un vistazo y tratar de ver el mundo con una mirada mucho más abierta. Amores internacionales, viajes caóticos, ataques homófobos, miradas de soslayo, dudas, amigos de todo tipo y la profunda sensación de que tiene que haber alguien como tú en algún lugar, esperando. Una novela que nos enseña a reírnos de nuestras propias estupideces y a levantarnos después de caer error tras error. El mundo LGTBQ que representa este libro no es el reivindicativo, no es una bandera en alto por todos aquellos que sufren, es un relato íntimo y sincero. Porque da igual cuál sea tu orientación sexual, tu color de piel o tu ideología política: todos somos un Martín Lobo perdido por las calles de nuestra ciudad y es para estar orgullosos.

Biblioteconomista, correctora especializada y aprendiz de escritora.

Una obra en la que me quedaría a vivir La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, podría pasarme la vida recorriendo los pasillos del Cementerio de los libros olvidados.

Bigote preferido El de Davy Jones del Holandés Errante y, sin lugar a dudas, todos los que participan cada año en el movimiento Movember.

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