VETUSTA MORLA. DE SUS INICIOS A LA FAMA

grupo indie español

    Hoy Vetusta Morla es un grupo conocido en todos los confines del mundo indie y en fronteras allende de él,  lugares a los que antes jamás hubiera alcanzado y sonado su música. La formación, aunque parezca sorprendente, nació en un instituto  entre un grupo de amigos a finales de los noventa. En los primeros años del milenio empezaron a participar (y ganar) en pequeños concursos de bandas emergentes y en 2004 aparecieron por primera vez en Radio3, el bautismo de fuego de todos los grupos independientes con proyección nacional.

El grupo, cuyo nombre fue sacado de la tortuga centenaria y escéptica de La historia interminable de Ende, continuó creciendo, tocando en las salas más conocidas y publicando un EP en 2005. La rueda vital que los ha llevado hasta grandes escenarios siguió girando y en 2008 nació su primer disco, Un día en el mundo. Ese fue el punto en el que el público empezó a epatarse con la magia de las letras de Vetusta, las melodías elegantes con bases de percusión, y la delicada y extraña voz de Pucho. Copenhague parecía un canto al lado más poético de “hacer un Erasmus”, y Un día en el mundo, una declaración de rebeldía ante el sistema estilo indie-rock.

disco Un día en el mundo

 Luego llegó Mapas, para orientarse entre la locura de cambios y crisis que volcaron nuestra sociedad. Con él inauguraron  letras de un  lirismo bestial, y delicadas hasta el extremo sin caer nunca en la ñoñería y la frase fácil. Son las palabras de alguien que piensa tanto como siente, un equilibrio perfecto que se despliega en Los días raros o Cenas ajenas. Cuando en Baldosas amarillas (¡referencia cinematográfica!) dice “como un funambulista impasible, leyendo en braille los pasos del siguiente mortal” juegan en un nudo de metáforas a hablar sobre el valor y la fe en lo que haces, de una forma que envidiarían poetas y sabios de todos los tiempos.

disco Mapas

 Sus colaboraciones han sido fructíferas y de lo más eclécticas. Mención especial hago para la versión de Maldita dulzura que cantan con Carla Morrison (de la que hablaré en algún momento) y sus covers de canciones de La Mala Rodríguez o Calle 13 (¡).

  Después vino la banda sonora de un videojuego, Los ríos de Alice, con un protagonismo absoluto de las melodías, y dónde reinterpretan temas como Los buenos. Y el último regalo para alimentar nuestra hambre de buena música fue La derivala deriva de un barco sin tripulantes en la que ellos siguen tocando magistralmente en temas que ponen los pelos de punta como Cuarteles de invierno o Una sonata fantasma, la voz enérgica en un ambiente de decadencia y lucha. La parte instrumental está medida al milímetro y combinan a medias las guitarras y una percusión explosiva y rockera, además de los sonidos sintéticos que encajan a la perfección con la voz. Cuando Pucho canta “cada espiral, en cada reloj, duerme un temblor…” haciendo espirales con su propia voz casi morimos de placer.

Su recorrido les ha llevado a este momento de absoluto éxito, de fama universal entre el público que entiende lo que dicen o lo intuye. La prueba empírica de esto es, que después de haber hecho concierto en mayo en Barclaycard Center, repiten y doblan ahora este mes en el mismo sitio. Con lo difícil que es llenarlo, los de Tres Cantos lo hacen una y otra vez, y, valga decir, que en su caso lo merecen. Yo cuando los escucho, termino siempre con la sensación de que ahí hay algo más, algo nuevo y latiente que puede abrir otros caminos. Así me sucedió con los dos últimos temas que acaban de sacar y el escalofrío paralelo que me recorrió: Puntos suspensivos y Profetas de la mañana. Solo esperemos que lo futuro sea más y mejor y ellos sigan produciendo temazos para estremecer nuestros bigotes. 

Pedro Aguado González
Pedro es historiador, escritor y gestor cultural. Le atraen un sinfín de géneros musicales y pasa horas buceando en el proceloso mundo virtual descubriendo grupos, canciones e historias. Ha participado en webs como Cronoviajeros o QueAprendemosHoy. Colecciona instrumentos musicales, viajes extraños y enemigos imaginarios.
Me gusta Las canciones de Antonio Vega, los cuentos de Borges y las culturas antiguas
No me gusta Lo que se crea solo para vender, el hip-hop y la economía
Pasaría una noche en vela con Sabina, Alaska, Leonor Watling, Pucho, Almodóvar y Jesús Ordovás, todos a la vez encerrados en un garito.
Una obra en la que me quedaría a vivir Blade Runner de Ridley Scott
Bigote preferido Freddy Mercury
https://twitter.com/PedroDesierto

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