UN DESTINO CON PREMIO: EL CAMINITO DEL REY

Entre perfiles escarpados y cortes verticales de roca que pacientemente el agua del río Guadalhorce ha ido labrando durante una eternidad, que es la edad media de los ríos, discurre el Caminito del Rey; un espectacular sendero aéreo colgado del Desfiladero de los Gaitanes en el abrupto corazón de Málaga.

Creo que solo mencionar el calificativo de “sendero aéreo” hace que el espíritu aventurero – o curioso para los menos atrevidos- que todos llevamos dentro empiece a desperezarse tras el letargo urbanita que genera la jornada laboral, cuya emoción más  extrema es desplazarse a la velocidad de la luz por la presión del reloj. El estrés no se atreverá a seguiros hasta aquí, la sensación de riesgo y peligro que causa la palabra “desfiladero”- de lo que culpo al cine- lo echará para atrás, no podrá escalar los más de 300 metros de paredes de roca caliza entre las que serpentea el río, no se atreverá a cruzar la pasarela colgante que une los dos márgenes del Guadalhorce, ni a caminar por los 3 km de pasarela suspendida a 100 m de altura siguiendo el camino marcado por los tajos…. pero nosotros sí lo haremos, y nos sentiremos águilas reales, halcones abejeros o lagartos pegados a la roca con los que compartiremos vistas.

Desfiladero de los Gaitanes. Caminito del Rey restaurado. Foto: www.caminitodelrey.com
Desfiladero de los Gaitanes. Caminito del Rey restaurado. Foto: www.caminitodelrey.com

Sin duda alguna, es la única posibilidad para que las personas a las que nos sube la adrenalina con bajar un escalón en la bici tengamos la posibilidad de colgarnos de un desfiladero, por eso, “no fear”, el Caminito del Rey es totalmente seguro y el riesgo va en función de nuestra temeridad.                                                                                    Hasta hace poco este camino únicamente era frecuentado por personas con la capacidad sobrehumana – bajo mi punto de vista – de engancharse a riscos a cuerda y arnés con el único seguro de su pericia y la de sus compañeros -que no es poco-. Se trataba de una de las zonas de escalada más importantes y peligrosas de Europa por el deplorable estado en el que se encontraba el Caminito. Mis palabras no podrán ser nunca tan sorprendentes como lo son los vídeos de los escaladores que se atrevieron a recorrerlo y sobrevivieron para publicarlo, ya que algunos se dejaron allí algo más que las yemas de sus dedos. Por este motivo acabó siendo cerrado al público en el año 2000 tras la muerte de cuatro excursionistas, y se impusieron sanciones para todos aquellos que cruzaran las balizas.

Anuncio publicitario de la marca Five Ten que muestra el riesgo y la peligrosidad del Caminito                                         del Rey antes de su restauración en 2015.

La Diputación de Málaga en 2014 decidió iniciar la rehabilitación del Caminito, una labor llevada a cabo por un equipo de verdaderos titanes – como los denomina el vídeo-resumen de los trabajos- que contaba con escaladores y espeleólogos. En marzo de 2015 se abre al público y como no era menos, recibe el premio Europa Nostra 2016, los premios europeos del Patrimonio cultural y a los El Bigote Obsceno tuvo el honor de acudir. El premio se enmarcaba dentro de la categoría de conservación del patrimonio cultural – por razones que ahora veremos- compartiendo prestigio con la restauración de seis de las iglesias de Lorca tras el terremoto de 2011.

Desfiladero de los Gaitanes, Málaga. Caminito del Rey restaurado. Foto: www.caminitodelrey.com
Desfiladero de los Gaitanes, Málaga.Caminito del Rey restaurado. Foto: www.caminitodelrey.com

Pero… ¿Cuál era la función real del Caminito del Rey? ¿Para qué fue construido? ¿Y por qué se llama así? El Caminito del Rey tuvo una función eminentemente práctica como vía de comunicación.  A principios del siglo XX el auge del uso de la energía hidroeléctrica para la industria propició la creación de presas y saltos hidráulicos.  El Desfiladero de los Gaitanes era el enclave perfecto para la construcción de una central: la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, propietaria del “Salto del Gaitanejo” y del “Salto del Chorro”, situados cada uno a un extremo del desfiladero, de tal manera que para mejorar y facilitar el trabajo de los operarios se realizó esta pasarela que ahorraba mucho tiempo en el desplazamiento de una central a otra.

Las obras se iniciaron en 1901 y se terminó en 1905 y en 1921 el rey Alfonso XIII, con motivo de la inauguración de la presa del Conde de Guadalhorce, se desplazó hasta allí utilizando el paso como medio de acceso, momento en el que empezaron a denominarlo  El Caminito del Rey y se sigue manteniendo hasta la actualidad. Sin embargo, este camino fue mucho más que un acceso de servicio utilizado por los operarios de la central. Los habitantes de los alrededores también lo utilizaban para atajar y desplazarse al pueblo de El Chorro a comprar, a tomar un café o ir al colegio, existían numerosas cuevas habitadas por familias a las que el paso les facilitó la vida, convirtiéndose en un elemento de la vida cotidiana de los moradores de esta sierra. Durante gran parte del siglo XX los habitantes de las diferentes localidades lo utilizaban para comunicarse entre ellas, de día y de noche, ya que contaba con alumbrado eléctrico, y en cualquier medio que cupiese. Por ello, la recuperación de este camino es algo más que una experiencia sensorial de contacto con la naturaleza, es adentrarnos en lo que fue un día la cotidianidad de unas gentes cuya principal vía de acceso era una fusión de la fuerza de la naturaleza con la capacidad técnica humana.

DESFILADERO ii
Desfiladero de los Gaitanes, Málaga. Caminito del Rey restaurado.

 

Si tras leer estas palabras os apetece visitar este paraje en la completísima página del Caminito del Rey toda la información necesaria y más. ¡No os encerréis en la nevera y salid!

 

Teresa López Flores
Teresa es historiadora del arte y seguidora habitual de todas las ramas de la cultura independiente nacional. Ha trabajado en un sitio tan postinero como el Louvre de París y tiene una sensibilidad particular con el arte contemporáneo. Le hemos pedido que no hable de la aquiescencia kuhniana de los subterfugios freudianos del arte conceptual pictográfico. Por vuestro bien.
Me gusta El verde de los rostros de Kirchner y el de las medias de Irma la Dulce
No me gusta El doblaje de las películas europeas
Pasaría una noche en vela con Linda Nochlin
Una obra de arte en la que viviría En el Siddhartha de Herman Hesse
Bigote preferido el del Capitán Garfio

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