¿QUÉ SIENTE UN REFUGIADO?

Presentar dantescos cuadros de desesperación para reconfortar a la  gente del primer mundo, dar vagas palabras de ánimo, mostrar fotografías cruentas a la hora de comer es lo peor que se puede hacer por una persona que huye de la guerra y tiene que atravesar países y fronteras sin ninguna protección para llegar a otro lugar donde reconstruir su vida.