SABINA, MÁS ALLÁ DE LOS SESENTA

“Ni ángel con alas negras, ni profeta del vicio, ni héroe en las barricadas, ni okupa, ni esquirol, ni rey de los suburbios, ni flor del precipicio, ni cantante de orquesta, ni el Dylan español” así firma el single de su último disco Joaquín Sabina, en una especie de antibiografía contra todo lo que se haya podido decir de él. Eterno infame de la ciudad  y artista de letras ácidas y nostálgicas, rozando los setenta, Sabina sigue haciendo buena música.

Una vida entregada a la bohemia o noches de vino y rosas

Sabina surgió de un mundo de provincias donde empezó a buscar desde un primer momento la oposición al sistema represivo en que vivía el país. Inmerso en movimientos clandestinos y actos de protesta al empezar la década de los setenta se autoexilió en Londres, uno de los lugares con más bullicio cultural de la época. Allí vivió como okupa, tocó en los andenes del Underground y actuó por casualidad frente a George Harrison. Estos años moldearían su visión bohemia y accidentada de la vida, reflejando un continuo espíritu de nomadismo, rebeldía y nostalgia de las ocasiones perdidas.

Al volver a España comenzó a darse a conocer en programas de radio y después en televisión, definiendo un estilo muy personal, alejado de los cantautores más idealistas y teñido de un realismo social lleno de ironía. Sus letras, plagadas de referencias culturales y profundamente melancólicas, comenzaron a convertirse en himnos a finales de los ochenta y en los años noventa.

Una voz rota y antimelódica como marca de la casa, un aspecto que no es el ideal para pegar una carpeta, canciones crudas y nostálgicas que se introducen a una parte de nuestra vida, un posicionamiento claro en la izquierda política y una vida repleta de anécdotas y personajes públicos, desde Chavela Vargas al subcomandante Marcos, conforman un universo que produce temas como Pongamos que hablo de Madrid, Peor para el sol o este clásico 19 días y 500 noches.

Compositor, amigo, influencer, maestro

Una de las características propias del genio de Úbeda es su amplia colaboración con cantantes, escritores, compositores y toda suerte de personajes de la sociedad, el fútbol o la política, produciendo resultados que no parecen distorsionados, sino hechos perfectamente para ello.

Colaboraciones con otros sesenteros incombustibles como Serrat, con quien después de varias canciones, se decidió a crear un álbum y una gira de conciertos llamada La orquesta del Titanic, prueba de que las giras han de hacerse para algo más que cosechar dinero y carteles de “agotado”, sino que incluso uno puede disfrutarlas con un buen amigo. Andrés Calamaro, Caballero Bonald, Luis Eduardo Aute, Julieta Venegas, Antonio Carmona, Jorge Drexler, Fito Páez, Estopa, Christina Rosenvinge o Ana Belén, toda clase de estilos y edades se han combinado con él.

Su trabajo de compositor para otros se pone de relieve esta magnífica letra de Peces de ciudad, interpretada  por diferentes artistas y en esta ocasión por Zahara, su sobrina, que nos hace pensar que en esa familia circulan corrientes diferentes.

Su último disco “Lo niego todo” demuestra que después de décadas se puede seguir evolucionando en la música, sin anclarse a los hits del ayer que marcaron época, intentar avanzar, crear canciones e himnos nuevos para un tiempo nuevo. Por delicadeza con Leiva,  que  es el productor del disco, como un relevo generacional de artistas que se olvidan de su época para alcanzar una comunión de estilos más natural que la que imponen los mercados.

¿Por qué importa la edad? ¿Hay que ponerle nombre a todo? ¿Por qué hay que tomar la mano de la moda y creerse eternamente joven? ¿Por qué hay que asumir la edad como una carga?

Sabina responde: Prefiero seguir dudando, entre el depende y el cuándo, entre lo duro y lo blando. Ni tan puro ni tan ruin.

Pedro Aguado González
Pedro es historiador, escritor y gestor cultural. Le atraen un sinfín de géneros musicales y pasa horas buceando en el proceloso mundo virtual descubriendo grupos, canciones e historias. Ha participado en webs como Cronoviajeros o QueAprendemosHoy. Colecciona instrumentos musicales, viajes extraños y enemigos imaginarios.
Me gusta Las canciones de Antonio Vega, los cuentos de Borges y las culturas antiguas
No me gusta Lo que se crea solo para vender, el hip-hop y la economía
Pasaría una noche en vela con Sabina, Alaska, Leonor Watling, Pucho, Almodóvar y Jesús Ordovás, todos a la vez encerrados en un garito.
Una obra en la que me quedaría a vivir Blade Runner de Ridley Scott
Bigote preferido Freddy Mercury
https://twitter.com/PedroDesierto

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