RUTA DEL CAFÉ LITERARIO

Existe en Madrid un circuito que pocos conocen. Un día estás tomando un té y un trozo de tarta de zanahoria en el malasañero Lolina Vintage Café y te topas con un escritor que ha pasado completamente inadvertido a las grandes editoriales. Cuando te quieres dar cuenta estás hablando con él y te cuenta que no es el único que recorre ciertos bares y cafeterías de Madrid vendiendo sus libros.

Lolina Vintage Café
Lolina Vintage Café

Así conocí la ruta del «café literario». Aunque la ruta no esté en la misma calle, es un camino que recorrer en busca de una sonrisa en nuestro corazón lector. Al contrario de lo que pueda parecer por el nombre, no se trata de un conjunto de cafeterías con libros, ni librerías con algo para tomar. Estoy hablando de unos puntos clave donde un grupo de escritores decidió hacer realidad su sueño.

Escribir es vocacional y, si quieres enseñar al mundo tu obra, es un trabajo arduo. Cuando un grupo de amantes de la literatura y apasionados por la escritura decide unirse, no solo para vender, sino para crear y compartir sus ideas, surge algo nuevo que destila originalidad e ingenio. Y cuando deciden patearse las calles esperando encontrar lectores que aprecien su trabajo, merecen reconocimiento extra.

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Es curioso que unos meses después de mi encuentro con Marcelo López-Conde, uno de los escritores sumidos en esta aventura editorial, descubriese en casa de una amiga que ella también se había dejado seducir por las originales publicaciones de Café Literario Editores. En mi caso, acabé llevándome a casa el libro Cuentos inmobiliarios, un conjunto de relatos escritos e ilustrados por el ya mencionado Marcelo López-Conde. Elegí ese ejemplar porque me pareció curioso que algunos de los dibujos incluidos en la obra estuvieran hechos individualmente a bolígrafo en cada uno de los libros impresos. Son unas imágenes sencillas, pero que consiguen darle un toque especial.

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En el caso de mi amiga, mientras tomaba algo en el Ojalá, se decantó por la obra Martínez en tertulia, que recopila relatos de los diferentes miembros de este grupo de escritores. Ambos libros son cortos, con menos de 150 páginas cada uno, y siguen la misma línea editorial: mismo tamaño (pequeño y cómodo), mismo tipo de fotografías de portada, etc. Pero, sin duda, lo que más me gusta de ellos es que puedes salir de casa sin un objetivo fijo y terminar el día con un nuevo ejemplar poco conocido para amueblar tus estantes.

    No voy a hablaros de cada publicación, prefiero que os dejéis caer por las calles madrileñas hasta que sean los libros los que os encuentren a vosotros. Por último, os dejo una imagen que os facilite ese encuentro: los nombres de los lugares que crean esta calle única, la ruta del café literario.

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Ángela Pacheco
Ángela es bibliófila por naturaleza y por formación, conoce todo lo que rodea al mundo del libro, desde la portada hasta el punto final. Seguro que el libro que tienes entre manos ya ha pasado por las suyas. La música, el cine y el turismo se cruzan también en su universo interior dando forma a una visión muy particular de todo lo que lee.
Ha dicho que está decidida a ganarse la vida con su pasión, el mundo de las letras. Aceptamos donaciones para ayudarla. Ya sabes a quién acudir si necesitas un corrector especializado o una aprendiz de escritora.
Me gusta el cine más bizarro de serie z, las descripciones apasionadas en las páginas de cualquier libro, Gustav Klimt y la lluvia, sobre todo... la lluvia.
No me gusta la estupidez humana y vivir en un mundo donde lo que se nos enseña de pequeños no se respeta de mayores (compartir, respetar los turnos de palabra...).
Pasaría una noche en vela con Ed Sheeran, Ray Bradbury y con el líder de una secta o institución religiosa con el que poder discutir pacíficamente.
Una obra en la que me quedaría a vivir La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, podría pasarme la vida recorriendo los pasillos del Cementerio de los libros olvidados.
Bigote preferido El de Davy Jones del Holandés Errante y, sin lugar a dudas, todos los que participan cada año en el movimiento Movember.

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