LESGAICINEMAD . HALLAZGOS Y TENTACIONES DEL FESTIVAL

 Desde hace 21 años la ciudad de Madrid acoge al festival LGBT más importante de los países de habla hispana: el LesGaiCineMad. Con el auspicio de la Fundación Triángulo, ha podido dar visibilidad a películas de esta temática, que, de no haberse proyectado aquí, hubiesen visto bastante perjudicada su difusión comercial. Es triste pensar que muchos de estos films, de indudable calidad artística, no pueden verse en las grandes salas por el simple hecho de que hablan de personajes con una orientación sexual distinta a la de la mayoría, pero es una realidad. He tenido la suerte de poder acudir en esta edición y ver algunas de las más de 100 obras que se presentaron en las distintas secciones.  En este post les dejo  las más reseñables.

Esteros (Papu Curotto, 2016): El escritor uruguayo, Horacio Quiroga, ambientó sus más famosos cuentos en la mesopotamia argentina. En ellos, la salvaje naturaleza jugaba un papel fundamental de cara a entender las decisiones o comportamientos de sus personajes. En este caso, Papu, utiliza el mismo entorno para contarnos la historia del despertar sexual de dos amigos de la infancia que se reencuentran ya adultos. Aquí el entorno hostil no es la naturaleza, sino las personas que allí se encuentran. A pesar de que la conexión que tienen los protagonistas en su etapa pre-adolescente se va evaporando cuando el relato los muestra de mayores, sigue siendo encomiable el trabajo del director, y su guionista, para retratar una historia de amor no convencional en un lugar como este.

 Kater (Klaus Händl, 2016): Ganadora del premio Teddy del festival de Berlin del año pasado, Kater, cuenta la relación de una pareja que, aparentemente, es perfecta, pero, a raíz de un incidente doméstico, se desmorona. Lo que parecía ser una versión moderna y austríaca de Las aventuras de Chatrán (el otro protagonista es un gato llamado Tomcat), se convierte en un retrato de la fragilidad del amor; de cómo un hecho, quizás fortuito, cambia para siempre la conexión entre dos personas. Está narrado en un ritmo lento en el que los espectadores son capaces de apreciar lo que se tuvo y, tal vez, no se vuelva a recuperar jamás.

kater

Taekwondo (Marco Berger, Martín Farina, 2016): Posiblemente una de las mejores películas proyectadas en esta edición. Fernando, invita a su compañero de taekwondo a pasar unos días en su casa de verano en las afueras de Buenos Aires. La peculiaridad radica en que, también allí, están descansando (sin ropa) sus mejores amigos. El film busca encender al espectador con dos temas fundamentales: la ambigüedad sexual de los habitantes de la casa y el deseo contenido. El director opta por mostrar bellos cuerpos masculinos y hacer de los personajes femeninos meros accesorios en servicio del relato principal. Miradas, gestos, morbo y torsos desnudos engalanan la pantalla hasta el único final posible.

Die Mitte Der Welt (Jakob Erwa, 2016): También conocida como The center of my world, narra la vida de Phil, un adolescente homosexual, que regresa a casa una vez acabadas sus vacaciones y se encuentra con que un temporal, no solo ha arrasado con los alrededores de su pueblo, sino también con su propia vida. La sexualidad del protagonista es una excusa para poder presentar la película en festivales de temática LGTB porque, en realidad, el tema principal es el paso de la adolescencia a la vida adulta. Phil se encuentra en un momento de la vida donde sus relaciones personales empiezan a cambiar (la difícil vida en una casa donde su madre y su hermana no se hablan, la dependencia emocional con su mejor amiga, la falta de una figura paterna, la aparición de su primer amor) de forma tal, que tendrá que tomar una decisión radical para poder afrontar su futuro.

Nunca vas a estar solo (Alex Anwandter, 2016): Inspirada por el caso de Daniel Zamudio, un joven gay que fue atacado en Chile por neonazis, es, posiblemente, una de las películas más difíciles de ver en este certamen. Se divide en dos: primero, la historia de un chico homosexual que intenta ganarse la vida bailando en festivales, que de repente, es golpeado por un grupo de matones (entre los que se encuentra su amante); segundo, la vida del padre, que, desde que se entera de lo que le pasó a su hijo, tiene que tomar una decisión. Se debe reconocer que la película tiene buenas intenciones, pero, considero que pierde el rumbo en el mismo momento en el que los jóvenes le están dando la brutal paliza a Pablo (el protagonista). Las secuencias de violencia son muy largas, la música no es lo suficientemente potente para enganchar, el sonido no es bueno pero, lo que tal vez sea más complicado de entender, es la deliberada decisión de dotar de una escasa iluminación a muchos de los planos que confunden más, si cabe, a un espectador ya aturdido.

lesgaicine1_0

En definitiva, el Lesgaicinemad de este año, nos ha dejado un considerable número de buenas películas, que, esperemos, no solo se exhiban en los festivales, sino que, puedan tener un largo recorrido comercial por las salas de cine habituales. Anímense a verlas.

Lucas Cavallo
Este porteño de raíces hispano-argentinas ha viajado a todas partes, ha visto todas las películas y guarda en su archivo cerebral la mayor cantidad jamás conocida de actores, actrices directores y películas. Sus pasiones abarcan desde los Beatles a los bares de Madrid, pasando por la pintura de Hopper.
Ha prometido hacer un enorme esfuerzo por no psicoanalizar ni ligar con nadie.
Me gusta Roberto Bolaño, Woody Allen y la tortilla (tortisha dijo)
No me gusta Las pipas, cómo juega la selección argentina y el PP
Pasaría una noche en vela con Felipe VI, se le daba bien en las olimpiadas
Una obra de arte en la que viviría en Psicosis
Bigote preferido El del pibe Valderrama, y el bigote con calva del Tato Abadía

Deja un comentario