LAS PUSSY RIOT, UN RAYO DE PUNK EN RUSIA

No se puede dudar de que las Pussy Riot se han convertido en un emblema contemporáneo del feminismo, la rebelión frente a poderes hegemónicos y corruptos, y la música punk en toda su esencia. Aquí os desgranamos el pasado y el presente de esta banda que a día de hoy no deja de ser noticia.

MUJERES CONTRA EL PATRIARCADO

Pussy Riot son unas diez mujeres que utilizan seudónimos (ayudadas por una veintena de colaboradores directos) que durante años han actuado en una semi-clandestinidad para burlar la persecución estatal. Sus influencias van desde Sex  Pistols a Cockney Rejects. Beben del punk y el heavy metal clásicos pero siguen otras líneas más alternativas y minoritarias como el rac o el Oi!. Su estética  se mueve entre lo llamativo y la ruptura de estereotipos femeninos; y suelen aparecer con pasamontañas y ropa ajustada  de colores ácidos, para llamar la atención también visualmente. Organizan performance callejeras en las que mezclan música y actuación para lanzar mensajes de protesta.  Son en todo caso geniales, y uno de los grupos más valientes de música punk en la historia reciente.

  Este grupo de mujeres, con estudios universitarios y una sólida formación intelectual, están muy relacionadas con el activismo social de distintos tipos (Tolokonnikova es de Greenpeace, Samutsevich participa en movimientos de defensa LGTB…). Desde el grupo han luchado siempre contra el patriarcado dominante ruso que  relega a la mujer a rol de madre y ama de casa, y le corta todos los demás caminos posibles.

Imagen real en la que un grupo de cosacos interrumpen una performance de Pussy Riot a latigazos
Imagen real en la que un grupo de cosacos interrumpen una performance de Pussy Riot a latigazos

El feminismo es necesario en nuestra sociedad, pero en el contexto ruso muchísimo más. En el año 2011, en un acercamiento de Putin a la iglesia ortodoxa rusa, el aborto empezó a ser equiparado con un crimen y presentado como dañino y peligroso para la mujer y la sociedad. Su nacimiento como grupo fue ese mismo año con la canción Kill the Sexist. El sonido es muy punk, no apto para oídos sensibles;  un tema potente y visceral, una delicia para el mundo del ruido.  Kill the Sexist habla de devolver la jugada, de defenderse en su posición de mujeres independientes y de no claudicar ante fuerzas absurdas.

UNA PLEGARIA PUNK

En 2012 varias integrantes del grupo realizaron, en el contexto de las elecciones regionales, una plegaria-actuación en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú en la que rezaban a la virgen por que les salvara de Vladimir Putin. Fueron arrestadas, acusadas de vandalismo, incitación al odio y perjuicio a la sociedad, maltratadas y condenadas a dos años de prisión. Las protestas internacionales por su encarcelamiento fueron enormes (aunque no sería la primera ni la última vez que se encarcela a un cantante, actor o titirero por cuestiones políticas), e incluso grandes figuras nacionales como el ajedrecista Kasparov fueron detenidos y maltratados por mostrarse críticos.

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  El grupo lanzó entonces Putin lights up the fires que trata en su letra de algunos de los detalles que rodearon este juicio oscuro y parcial que las llevó a prisión de trabajos forzados, a 400 kilómetros de sus hijos. En el videoclip luchan entre ellas en un ambiente carcelario, algo que una de las acusadas vivió en sus propias carnes. Finalmente por la presión internacional fueron liberadas 3 meses antes de que se cumpliesen los dos años de condena, tras aislamientos, huelgas de hambre y otro tipo de negligencias de la justicia. Mientras tanto se rodó un documental titulado Pussy Riot: a punk prayer, dirigido por Mike Lerner, que fue presentado en el Festival de Sundance en 2013. Además entretanto recibieron el apoyo de otras figuras de la música internacional como Madonna, Paul McCartney o Yoko Ono.

LO ÚLTIMO: CHAIKA, Y LA CORRUPCIÓN EN RUSIA

  Lo último de las amazonas rusas, tras su salida de prisión, ha sido una vendetta artística contra quien las encarceló y el sistema que lo permite. El single que lanzaron este año se llama Chaika (que quiere decir “gaviota” en ruso). Yuri Chaika es el Fiscal general en Rusia que las condujo a la cárcel, y que recientemente se ha visto implicado en noticias de corrupción, negocios iícitos y relaciones con el crimen organizado. Durante el videoclip de Chaika, las Pussy Riot hacen gestos de un ave volando mientras entonan un estribillo irónico que dice algo como: “amo a Rusia, soy un patriota”, haciendo referencias a otros políticos o a la cuestión de Crimea.

   Aunque en cuestión de sonoridad han saltado al rap, la esencia de lo que hacen es absolutamente punk, porque cargan contra todo lo rancio y establecido. Estéticamente se disfrazan de jerarquía rusa, fría,  jefes de traje azul, rodeadas de símbolos del antiguo estado y con una actitud hostil, corrupta e hipócrita. Es una parodia del podrido régimen seudodemocrático del país, como se demuestra en la imagen en la que trepan por una figura de Lennin. Toda una metáfora de su sociedad actual.

Arriba el punk. Arriba el feminismo. Arriba las Pussy Riot. Y abajo, pero muy abajo Putin y todo lo que representa. Si hasta ahora no había oído a las chicas del pasamontañas no dudéis en empezar ya.

Pedro Aguado González
Pedro es historiador, escritor y gestor cultural. Le atraen un sinfín de géneros musicales y pasa horas buceando en el proceloso mundo virtual descubriendo grupos, canciones e historias. Ha participado en webs como Cronoviajeros o QueAprendemosHoy. Colecciona instrumentos musicales, viajes extraños y enemigos imaginarios.
Me gusta Las canciones de Antonio Vega, los cuentos de Borges y las culturas antiguas
No me gusta Lo que se crea solo para vender, el hip-hop y la economía
Pasaría una noche en vela con Sabina, Alaska, Leonor Watling, Pucho, Almodóvar y Jesús Ordovás, todos a la vez encerrados en un garito.
Una obra en la que me quedaría a vivir Blade Runner de Ridley Scott
Bigote preferido Freddy Mercury
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