LA VOZ DE LOS SABIOS, ELENA GARCÍA QUEVEDO

Entrevista tras entrevista conoceremos las reflexiones de diferentes personas de avanzada edad que han recopilado el saber de sus culturas y, sobre todo, de sus propias vidas. Son las voces de nuestro pasado y nuestro futuro. Son nuestros antepasados y nosotros mismos. Elena García Quevedo nos acerca un poco más a la sabiduría que reside en la vejez. Mujeres y hombres que esperan a que los lectores nos emocionemos con sus palabras sin tan siquiera proponérselo. La voz de los sabios es una mirada a nuestro estilo de vida, un análisis de la forma que tenemos de ver correr el tiempo y la importancia de aprender de los que han vivido más que nosotros.

No quiero conformarme con hablar de este libro, lo que verdaderamente me gustaría resaltar este mes es que no podemos dejar pasar la oportunidad de hacer nuestras propias entrevistas a esa parte de la población que cada vez está más olvidada. Si dedicásemos una centésima parte del tiempo que invertimos en las redes sociales a escuchar a quienes tienen tantísimo que contar, quizá no volveríamos a cometer los errores del pasado. Últimamente escucho a gente de mi edad hablar muy envalentonada sobre meternos en una guerra, veo simbología nazi, leo sobre el patriotismo extremo basado en el odio y el miedo y no en el amor a la patria que tanto les llena la boca. ¿Y qué es lo que pienso? Que sobran residencias de ancianos y faltan nietos atentos. Sobran cuentas de Instagram y faltan conversaciones sobre el pasado.

Nos hemos olvidado de construir un pilar social alrededor de la tercera edad. Ellos son una fuente de inspiración y sabiduría que estamos desaprovechando. Se nos mueren las horas en las manos mientras desperdiciamos una oportunidad que no durará mucho tiempo. Sí, siempre habrá personas mayores, pero algún día seremos nosotros y no tendremos nada que compartir, porque nadie nos escuchará. Elena García Quevedo ha sentido esa necesidad y, gracias a su libro, nos ha hecho ver que podemos aprender con tan solo sentarnos a tomar un café junto a una huerta. Desde Asturias al Amazonas, desde una ermita hasta el hogar de un chamán.

Y ahora… Ancianos pasando horas a solas en sus casas sin que su familia vaya a verlos, vidas sentadas en tristes sillas de impersonales residencias, almas atadas a una cama por la noche revolviéndose en los recuerdos de décadas. Lo peor de todo es que la sociedad ha perdido el respeto, hemos tachado a nuestros propios abuelos con la palabra inutilidad, algunos los consideran una carga. ¿Puede haber algo más triste que dejar marchar sus vivencias así? ¿Puede haber mayor insulto que el abandono?

Si aún necesitáis más motivos para sentaros a su lado de vez en cuando, además del respeto y el amor, entonces es obligatorio que leáis La voz de los sabios. En este libro encontraréis todos los ejemplos necesarios para que la realidad os de la gran bofetada: no podemos dejarlos en el pasado, tienen que formar parte de nosotros incluso cuando ya no estén. Muchos de los entrevistados por Elena García Quevedo ya han fallecido, algunos son conocidos, como José Luis Sampedro, y otros son corazones anónimos con experiencias irrepetibles.

La voz de los sabios2

Hace un par de meses mi abuelo me dijo que ya había vivido todo lo que tenía que vivir: más de noventa años, cuatro hijos, seis nietos, dos biznietas. Media vida en el campo y la otra media en la ciudad. Sus historias, sus expresiones, sus dichos, sus chistes, todas sus palabras seguirán vivas siempre que quienes las escuchamos con atención no las olvidemos. Porque ahora ya no está y cada segundo que pasé escuchándole me parece un regalo maravilloso. No dejéis para mañana las conversaciones, los abrazos y los besos que podáis darles hoy. Podemos ser mejores si contamos con ellos a nuestro lado, la vejez no es una enfermedad es la marca de la sabiduría. Que lo último no sea un adiós, sino un gracias.

abuelo

Ángela Pacheco
Ángela es bibliófila por naturaleza y por formación, conoce todo lo que rodea al mundo del libro, desde la portada hasta el punto final. Seguro que el libro que tienes entre manos ya ha pasado por las suyas. La música, el cine y el turismo se cruzan también en su universo interior dando forma a una visión muy particular de todo lo que lee.
Ha dicho que está decidida a ganarse la vida con su pasión, el mundo de las letras. Aceptamos donaciones para ayudarla. Ya sabes a quién acudir si necesitas un corrector especializado o una aprendiz de escritora.
Me gusta el cine más bizarro de serie z, las descripciones apasionadas en las páginas de cualquier libro, Gustav Klimt y la lluvia, sobre todo... la lluvia.
No me gusta la estupidez humana y vivir en un mundo donde lo que se nos enseña de pequeños no se respeta de mayores (compartir, respetar los turnos de palabra...).
Pasaría una noche en vela con Ed Sheeran, Ray Bradbury y con el líder de una secta o institución religiosa con el que poder discutir pacíficamente.
Una obra en la que me quedaría a vivir La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón, podría pasarme la vida recorriendo los pasillos del Cementerio de los libros olvidados.
Bigote preferido El de Davy Jones del Holandés Errante y, sin lugar a dudas, todos los que participan cada año en el movimiento Movember.

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