HANS BELLMER: OBSESIÓN POR LA POUPÉE

Bellmer nació en Polonia en 1902, trabajó como fotógrafo en Berlín y huyó a París donde falleció el 23 de febrero de 1975. Construyó y fotografió en diferentes contextos a “La Poupée”, una muñeca de tamaño casi real (1,40 m), que consta de cuatro piernas y numerosas articulaciones para un único torso de mujer adulta, ofreciendo múltiples posibilidades anatómicas.

Para comprender su inquietante y obsesivo trabajo fotográfico poupéeriano, hay que tener en cuenta algunas claves.

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La inspiración le aflora cuando asiste a una representación de Los cuentos de Hoffmann de Offenbach, en cuyo primer acto, aparece el personaje de “Olympia”, una muñeca autómata que parece real, de la que se enamora Hoffmann (el protagonista de dicha obra) sin saber que ella es mecánica. Era 1933, año en que nace “La Poupée”.

Por aquel entonces, el imperialismo nazi consagra, entre otras esquizofrenias, la eugenesia, o filosofía social que defiende la mejora de los rasgos hereditarios humanos mediante diversas formas de intervención manipulada y métodos selectivos de personas. Buscaban la perfección de la raza, la raza “aria” o pura, cuyos individuos debían ser superiores en belleza, salud e inteligencia. Bellmer, con “La Poupée”, denuncia el culto al cuerpo ideal y reivindica la libertad sexual en una época de total represión, donde artistas como él, considerados “degenerados” eran condenados y/o exiliados.

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The Doll (La poupée) 1949. Gelatin silver print. 101 x 101 cm. AM1989-220. Photo: Philippe Migeat

Bellmer, que pertenece a la corriente surrealista, concentra en su “Muñeca” varias de las temáticas más recurrentes de este grupo: la muerte, la infancia, el erotismo, la mujer y la metamorfosis, lo que la convierte en un exquisito ejemplo de objeto surrealista, que materializa en gran medida muchas de las manifestaciones que éstos predican, entre las que cabe señalar su intencionalidad provocadora y crítica contra la tradición cultural burguesa.

Su construcción, surge del inconsciente, que, según estos artistas, es donde reposan los más verdaderos y puros deseos, libres de todo control racional y de cualquier preocupación estética o moral. Pese a que carece de funcionalidad, posee una fortísima carga simbólica que nos  introduce, sin dejarnos respirar, en las entrañas de lo onírico, y se contempla como un elemento provocador y un  instrumento de experimentación, que por la reproducción creativa del mismo, se transforma y enriquece.

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Para la concepción de la “Muñeca”, Bellmer recurre al ensamblaje, que es un proceso artístico, muy apreciado entre los surrealistas, que consiste en unir partes que encajan perfectamente entre sí para formar una unidad total.  En este objeto, es particularmente acertado su uso, porque la unión dramática y brusca, a modo de hachazo, que se produce entre las distintas partes, gordas, redondeadas y grumosas que componen este engendro, inducen al espectador que lo contempla a sentir percepciones duales, tan intensas y contrastadas como repulsión-atracción, belleza-fealdad, arte-antiarte, grito-silencio, vida-muerte, niña-mujer, dolor-alivio, destrucción-construcción; y otras no tan duales como sufrimiento, soledad o humillación, no carente en ningún momento de una poderosa poesía visual, tan cruel como maravillosa.

Elena Parra
Elena es nuestra diseñadora gráfica que hace las portadas cada mes, y alter ego digital del bigote obsceno. Tiene una amplia experiencia con fotografía, pintura, diseño y herramientas digitales. Un lápiz en sus manos es como un Gremlin en un parque acuático, de consecuencias imprevisibles.
Me gusta Los personajes femeninos acosados y destruidos que luego resurgen, los planos y sombras del cine expresionista, el pictorialismo en la fotografía, el videoartista Bill Viola, reír y fijarme en los pequeños detalles como Amelie Poulain.
No me gusta El debate sobre el arte, las películas de vísceras, el heavy, el jazz
Pasaría una noche en vela con Bette Davis, Deborah Kerr, Joan Fontaine…
Una obra de arte en la que viviría Mary Poppins , Chitty chitty bang bang, La bruja novata o en los cuadros de Sorolla
Bigote preferido Dalí, Clark Gable o el bigote blanco del que fue mi abuelo
http://www.elenaparra.com/

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