ENCUENTROS CON SALAS DEL CIRCUITO OFF: ESPACIO LABRUC (II)

Espacio Labruc

Nave 73 nos entregó el testigo para el siguiente encuentro, Espacio Labruc, una sala del circuito Off, situada en el madrileño barrio de Malasaña. Labruc es un lugar de creación, experimentación, investigación y formación escénica y visual que nace con la intención de difundir la creación y el pensamiento contemporáneo. Allí nos recibió Ángel, un gestor cultural que viene del mundo de las Bellas Artes. Con un profundo amor por lo que hace nos contó cómo él y Eva, que viene de la interpretación, asumieron la dirección de este espacio que durante cuatro años se denominó Sala Nudo.

COMO SABES, DAMOS EL PISTOLETAZO DE SALIDA A LA ENTREVISTA CON UNA PREGUNTA QUE OS LANZA NAVE 73: “¿CÓMO EVOLUCIONA NUDO A ESPACIO LABRUC?”

Llega un momento en que el proyecto de Nudo no se sostiene, el equipo se disuelve y nos quedamos Eva y yo. Los últimos meses de vida cambiamos de manera radical la programación y nos dimos cuenta que mucha gente venía por las cosas que se programaban aquí. Esas cosas dejaron de programarse y era un poco como “¿qué está pasando?”, y bueno, para cambiar la línea de trabajo vimos necesario hacer una reforma y cambiar de nombre porque lo que íbamos a programar desde ese momento tanto en artes visuales como en escénicas iba a ser muy diferente a lo que se había venido haciendo con Nudo.

Vimos que la mejor manera era empezar de cero, nos deshicimos de las bases de datos, prácticamente de todo, pero como lo que queríamos era arriesgar también en la línea de trabajo vimos que esta era la única manera.

En noviembre de 2013 empezó Labruc.

Teníamos que definir una estética para el local, una estética de la imagen que queríamos proyectar y una ética conceptual, entonces, de ahí viene todo el cambio de lo que fue Nudo a lo que es Labruc.

Hay una frase que nos define muy bien con respecto al teatro que cuando hicimos la presentación tuvimos la suerte que tuvo mucha repercusión en medios: “Los que no vamos a misa los domingos necesitamos lugares como estos para alimentar el espíritu”.

Para nosotros es muy importante que nuestro proyecto se base en una cuestión ética y estética y no puede haber una ética sin estética y al revés. Es un poco el concepto del que partimos para trabajar. Las paredes del teatro son negras, el suelo de madera y el corazón del teatro, las sillas donde te sientas, rojas, vivas. Es nuestra forma de entender la cultura, de entender la vida.

La cultura no es un trabajo, es una elección de vida. Cuando decides dedicarte a la cultura estás eligiendo una forma de vivir: no tienes tiempo, no tienes dinero, sacrificas muchas cosas, no puedes ver a tus amigos todo el tiempo porque tienes que estar aquí. Y esta manera de vivir es tu manera de hacer política y ese compromiso político tiene que estar muy presente: estás haciendo política, estás eligiendo un programa, desde el color que eliges para las sillas o  la marca de papel higiénico que compras. Los que nos dedicamos a esto tenemos una responsabilidad política mayor porque nuestro trabajo también es educar a la sociedad, para eso está la cultura, para que tú saques tus propias conclusiones y seas libre. Yo no te voy a imponer una idea, te la voy a proponer, si te gusta y comulgas con ella, seguimos hablando, si no, yo te respeto a ti y tú me respetas a mí.

Espacio Labruc

ADEMÁS DE UN ESPACIO ESCÉNICO, ¿QUÉ MÁS COSAS NOS PODEMOS ENCONTRAR EN LABRUC?

Hacemos exposiciones y también formación, no tanto como escuela, sino que profesores nos proponen talleres y si nos parecen interesantes los ofertamos. Es bastante complicado porque suelen ser muy caros y la gente ahora mismo está muy apurada de dinero. Si salen eventos, bienvenidos sean, no tenemos ayudas y tenemos que devolver el dinero de la reforma.

¿DE DÓNDE VIENE LO DE LABRUC?

La versión oficial es un ladrido, el logo es un perro y Labruc es un ladrido, un “aquí estamos”.

 ¿Y LA VERSIÓN EXTENDIDA?

Uno de mis mejores amigos y yo, cuando estábamos en Bellas Artes con 20 años, siempre decíamos que cuando tuviéramos un espacio (cultural, una galería para hacer perfomance…) lo íbamos a llamar “El espacio vacío”.

Pasan los años, yo empiezo a entrar en el mundo del teatro y descubro que el año en que yo nazco Peter Brook publica un libro que se llama El espacio vacío. Es como si hubiéramos decidido llamar al espacio la sala Lorca, tienes que estar a la altura del nombre de la sala, todo lo que pase por aquí mínimo a la altura de Lorca. Hay muchas cosas que están a su altura, por supuesto, pero es muy difícil que todos los meses lo estés.

Nos pasaba lo mismo con Peter Brook, ponerle El espacio vacío a algo que hace referencia a un libro tan importante ¿no? La apertura a lo contemporáneo en artes visuales fue Duchamp, al igual que Brook lo fue a las artes escénicas: cambió las maneras, el concepto del teatro.

Por otro lado, a la Sala Nudo todo el mundo decía voy a Lanudo, quitaban la palabra sala y acompañaban el nombre del artículo; de hecho la idea del perro viene por ahí, por un perro lanudo. Entonces, El espacio vacío, Peter Brook, la Brook, Labruc. Y de ahí viene el nombre, como un homenaje a uno de los padres del teatro contemporáneo pero sin olvidarnos de que Labruc es el ladrido de nuestro perro-logo.

¿CUÁLES CREES SON LAS CLAVES DEL ÉXITO PARA UNA SALA DE TEATRO DE PEQUEÑO FORMATO?

Yo creo que para una sala pequeña es definir bien lo que quieres y que la gente cuando venga te tenga bien definido. Creo que en ese terreno algo hemos conseguido, la gente sabe que hay un filtro estricto y la línea de programación es bastante coherente. Como en todos los momentos, habrá altibajos pero más o menos mantenemos la misma línea de trabajo. Pienso que esa es la clave porque en Madrid hay mucha oferta cultural, hay muchas salas Off, online, offline, salas pirata y lugares no teatrales donde también se hace teatro, en Madrid se hace teatro en cualquier sitio ¿no?

EN LA CALLE…

En la calle, en cualquier sitio, joder con Peter Brook con esto de decir “Para hacer teatro no hace falta más que un actor, un espectador y un texto”. Hay cosas muy dispares y yo creo que la gente se acaba un poco perdiendo, y mantener una línea coherente creo que es la clave del éxito para posicionarte. No repercute económicamente en la cuenta bancaria pero yo creo que es posicionarte definiendo bien quién eres y que todo el mundo te identifique.

Espacio Labruc

¿Y EL PÚBLICO QUE TIENEN ES FIEL?

El público ahora mismo es bastante omnívoro, no se ata con nadie ya. De hecho, creo que el público lo tienen las compañías, si te gusta una compañía, haga lo que haga vas a ir a verla. Yo soy fan de muchas compañías, estén donde estén, pero no soy fan de una sola sala. El público ahora mismo no se casa ni con la música ni con el teatro ni con las exposiciones. Sí hay un espectador que viene habitualmente, y sí que hemos notado por la experiencia de Nudo que la crisis acababa de estallar, que al principio venía gente todas las semanas, luego cada dos semanas, luego una vez al mes, una cada tres meses… pero es porque no tienen dinero. Muchos amigos nos dicen: “Si es que todo lo que tenéis me encantaría verlo, pero no tengo un euro” porque tristemente el circuito escénico, incluyo la danza, tiene un público que todas las salas compartimos, es decir, yo voy a Cuarta Pared, a ver una cosa a Nave 73, a Kubik o a cualquier sala y hay caras que me suenan.

En las políticas culturales de este país se quiere hacer negocio con la cultura y la cultura es sostenible pero no es rentable; no es una empresa que dé beneficios pero es sostenible. No entienden que el estado se tiene que quedar a cero, tú inviertes, recuperas pero te quedas a cero. Como cuando te critican el tema de las ayudas, recuerdo una discusión que tuve yo con un espectador que me preguntó, sin venir a cuento, que qué opinaba de las ayudas a la cultura porque a él le parecía fatal. Le pregunté si tenía coche a lo que contestó afirmativamente. Entonces, le dije si conocía las subvenciones que el estado concedía para la compra de vehículos. Me dijo que sí pero que bueno, que hoy en día todo el mundo tenía coche a lo que le contesté:  Yo no tengo un coche, tengo un teatro, por lo tanto quiero que mis impuestos se dediquen a subvencionar mi coche, que es mi teatro.

Aparte, creo que un proyecto cultural  debe ser apoyado por el estado porque como bien sabéis una producción no la recuperas nunca, salvo El rey león, que los 11 millones de euros ya los tienen recuperadísimos.

 LA EXPRESIÓN POR AMOR AL ARTE ¿ES COMPLETAMENTE CIERTA?

Sí claro, tristemente es por amor al arte. Cuando la gente me pregunta ¿pero hay que pagar? Los actores tienen que comer, entonces hay que pagar y los gastos del espacio hay que pagarlos también, esto no es gratis a mi nadie me regala nada.

También hay un problema: que cuando había mucho dinero se hicieron muchas cosas gratis y la gente está acostumbrada a que la cultura sea gratis. La gente casi lo exige y es un error.

VEMOS EN VUESTRA PROGRAMACIÓN OBRAS QUE APELAN A LA CONCIENCIA SOCIAL, COMO QUEERS, COMIÉNDOTE A BESOS, CAMBIO CLIMÁTICO: EL MUSICAL PUNK… VUESTRA NECESIDAD DE HACER TEATRO ¿SURGE PARA EXPRESAR INQUIETUDES Y VALORES ACTUALES PROMOVIENDO OBRAS DE ESTE TIPO?

Son cosas que nosotros nos planteamos. A mí la teoría Queer me parece muy interesante y en cuanto me llega un planteamiento sobre ella es como, “por supuesto, esto lo debería saber todo el mundo”. Porque no es solamente una cuestión de quién te gusta o quién te deja de gustar, va mucho más allá, da igual la identidad, nadie te tiene que juzgar ni por con quién te acuestas, ni por cómo te vistes, por cómo eres, va mucho más allá de todo, de tu propio cuerpo.

Comiéndote a besos es una pieza que habla del VIH. La ONG Imagina Más se puso en contacto con nosotros porque Javi, uno de los miembros, escribió un cuento llamado así. Nosotros, con motivo del orgullo gay, siempre programamos obras que hablen de la identidad, la diversidad…y vimos que era el momento de tenerlo muy presente. Conocí muy de cerca a una persona con VIH y me di cuenta de todos los prejuicios que yo tenía. Hay temas que hay que tratar porque la gente sigue mirando para otro lado.

Me interesa mucho la creación contemporánea pero no es una modernidad de pose, es una modernidad de concepto y de ética. Yo defino la creación contemporánea (es una frase robada) como vivir en un presente en el que nunca estuvimos.

Nosotros, por ejemplo, comisariamos y no programamos. La diferencia es mínima, tú programas cosas que te interesan dentro de tu línea de trabajo pero cuando comisarías generas con el discurso de otros tu propio discurso. Para mí, eso es fundamental porque yo soy creador de artes plásticas y visuales y siempre que empiezo un proyecto y tengo una idea, documento qué han pensado los demás. Yo saco mis conclusiones y propongo una verdad moral o inmoral pero es mi verdad respetando la tuya. Nosotros no creemos en la verdad absoluta sino en las microverdades, cada uno tiene la suya.

Comisario nos parece una palabra muy bonita. En inglés es curator (curador) porque curas, creemos que ahí dentro debes entrar a redimirte, a reírte, a llorar, a salir descolocado, a salir vomitando insultos porque te ha parecido un horror, hay obras que buscan eso. Hace poco tuvimos una pieza, Mandíbulas, que habla de una cosa que a mí me ha afectado mucho, que la tengo muy reciente y es, como si de repente, te dieras cuenta que no estás solo en el mundo, que hay alguien que está hablando de algo que a ti te preocupó y que pensabas que nadie más lo entendería. Yo creo que los lugares de alimentación del espíritu son estos. La idea es muy utópica porque la realidad es que tienes que hacer otras cosas para llegar a fin de mes pero nosotros siempre miramos hacia ahí. En el fondo soy un romántico, no lo puedo evitar. (Risas)

 ¿CONSIDERAS LA COLABORACIÓN ENTRE SALAS NECESARIA?

Es fundamental que todos colaboremos pero es tan difícil llegar a fin de mes que cada uno estamos intentando solucionar otras cosas y desbordados de trabajo.

TENÉIS UN FESTIVAL DENOMINADO [IN]ESTABLES LABRUC FESTIVAL, ¿NOS CUENTAS DE QUÉ VA?

Es un comisariado de las piezas más relevantes que han pasado por aquí durante la temporada.

[In]estables porque la situación es muy inestable y las compañías no viven de esto, tienen que tener otros trabajos y estable porque nosotros pretendemos trabajar habitualmente con las mismas compañías. Este mes, tenemos una retrospectiva de una compañía, que nos encanta, Snomians. Montamos una Expo con los procesos de producción de todos los espectáculos, donde va a haber tickets de taxi, facturas, bocetos de escenas, los borradores de dibujos, los apuntes que la directora le manda a los actores, fotos de sesiones de trabajo…

Son unos gamberros que dejan cosas muy abiertas para que tú cierres, te lo pasas muy bien y te lo hacen pasar muy mal también. Haunted house es muy dura, hay una serie de pautas que están fijadas desde dirección y la obra varía siempre, al igual que en Cambio climático donde, por ejemplo, de una semana a otra todos los actores tienen que proponer algo para el cambio climático. Puedes ver todas las funciones que ninguna es igual a la anterior.

La última semana del festival (dura 3 semanas), la dedicamos a estrenar piezas con las que vamos a colaborar, piezas o artistas arriesgados.

Siempre decimos una cosa que igual leída puede sonar muy dura o no entenderse bien: a nosotros no nos interesa el teatro, nos interesan las cosas que pasan en el teatro, nos interesan otras cosas y suceden en un teatro.

LLEGA EL MOMENTO DE IR CERRANDO LA ENTREVISTA, ¿QUÉ SALA NOS RECOMENDÁIS?

A mí me parece interesante el caso de Kubik porque son un ejemplo de gestión cultural, Fernando Sánchez Cabezudo es un gran gestor cultural.

POR ÚLTIMO, ¿QUÉ PREGUNTA LES LANZÁIS?

¿Cómo decides asumir el riesgo de llevar un espacio escénico contemporáneo a un barrio no céntrico?

Programación noviembre

Ka Penichet
  “En otra vida fui un alma perdida y pecadora a la que enterraron fuera de los muros del camposanto. Ilusa por convicción y tuiteatrera de corazón.”
Así se presenta Ka, nuestra reina del teatro off en el mundo conocido. Se mueve como pez en el agua en el ámbito de producciones, obras, actores y creadores de la escena independiente. Su simpatía es legendaria: siempre te mostrará su mejor sonrisa, hasta que olvides invitarla a tu nueva obra. Entonces la maldición del bigote caerá sobre ti.
Me gusta Ir a cualquier sala de teatro, perderme en museos, pequeñas salas de cine, festivales y cualquier plan cultural.
No me gustan Los libros de Paulo Coelho, la gente interesada en convertir nuestro patrimonio en centros comerciales y que los poderes públicos subestimen la cultura gravándola con el IVA cultural más alto.
Pasaría una noche en vela con Chejov
Una obra en la que me quedaría a vivir En los garabatos sin destino de Joseph Beuys
Bigote preferido Frida Kahlo
Contacto kapenichet@elbigoteobsceno.com
https://twitter.com/KaPenichet

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