ENCUENTROS CON SALAS DEL CIRCUITO OFF (IV): LA PENSIÓN DE LAS PULGAS

La pensión de las pulgas

Hay cosas que son imposibles de desvincular, como hablar de La pensión de las pulgas sin relacionarla con La casa de la portera o del fantástico binomio que forma José Martret (Director y dramaturgo) y Alberto Puraenvidia (Escenógrafo). Ambos espacios nos invitan a ser partícipes de un teatro inmersivo en el que el espectador vive la experiencia de ver una representación a una distancia muy corta de los intérpretes. No creo que fuera producto de la casualidad citarme con Martret en el Café de la luz cuyo nombre invita a crear y en el que como una paradoja me cuenta cuáles son sus sueños o proyectos en un futuro cercano.

¿CÓMO VE EL MOVIMIENTO DE LOS PÚBLICOS CON LA NUEVA DRAMATURGIA Y QUÉ PERFIL DE NUEVAS DRAMATURGIAS HAY ACTUALMENTE? POR QUÉ HA TENIDO TANTO ÉXITO EL PROYECTO Y SI ESTÁ RELACIONADO CON ESA NUEVA DRAMATURGIA.

Creo que hay una nueva dramaturgia que está ahora mismo muy comprometida y conectada con la sociedad en la que vivimos, cercana a las historias de la gente que denuncia las carencias del momento. Son autores muy preparados, muy inteligentes, saben conectar y llegar con sus historias al público y sobre todo saben crear interés. Yo he visto en directo cómo estos autores conectan y atrapan al público con sus propuestas y cómo el entusiasmo lleva a ese público a recomendar la obra.

PERSONALMENTE, LA PENSIÓN DE LAS PULGAS ME RECUERDA AL SLEEP NO MORE DE PUNCHDRUNK EN UNA DIMENSIÓN MÁS PEQUEÑITA ¿CÓMO SURGE LA IDEA DE CREAR UN ESPACIO NO CONVENCIONAL COMO ESTE?

Lo más cercano y pequeñito que existía en ese momento era Microteatro  que llevaba un año cuando nacimos nosotros. Creo que hay una gran diferencia porque en microteatro las historias son siempre más cortitas de duración, nunca superan los 15 minutos, todavía cabe menos público que en nuestros espacios, y se representa en 15 metros cuadrados. Nuestra propuesta difiere en estos tres parámetros que marca concretamente el microteatro. También existe un precedente anterior que bueno, aunque no fueran salas que luego tuvieran una continuidad durante años como tienen las nuestras; fueron dos obras de Animalario, una fue Pornografía barata que se representó en un chalet aquí en Madrid o Alejandro y Ana que era una parodia crítica a la boda de la hija de Aznar y que se representaba en un salón como de bodas. Animalario es un grupo al que yo admiro y venero absolutamente y que forman ya parte de la historia contemporánea de nuestro teatro. Por otro lado, yo había estado en Buenos Aires también, allí conocí Timbre 4, que entonces era solo un piso; recuerdo  haber ido a ver La familia Coleman sentado en una grada.

Nuestro espacio ha bebido de todo esto y ha creado algo nuevo. Como ya hemos contado mi socio, Alberto Puraenvidia, tenía alquilada esa casa (La casa de la portera) porque ahí había hecho un cortometraje y él había sido el director de arte, lo había decorado todo y a mí se me ocurrió montar ahí un Chejov para 22 espectadores y que él decorara todo el espacio en función de esa obra de teatro y que para el público nada más entrar ya fuera una experiencia teatral totalmente única y diferente a lo que había vivido hasta el momento. Queríamos acuñar ese término de teatro inmersivo que creo que es el que mejor define nuestra tendencia teatral.

La compañía anglosajona Punchdrunk también han sido para nosotros un referente y un modelo. Ellos ocupan espacios, los intervienen, representan en ellos la obra el tiempo que haga falta y luego desmontan todo y dejan ese espacio. Nosotros estamos a años luz de ellos, ni tenemos la dotación económica con la que ellos cuentan y ni el talento inmenso que tienen los miembros de la compañía, para poner en pie esas mastodónticas funciones. Nosotros también ocupamos espacios que normalmente no se utilizan para hacer teatro, y los abrimos a dramaturgos, directores y actores con inquietudes semejantes a las nuestras que se entusiasman con nuestro proyecto, con nuestros espacio y que también tienen ganas de experimentar cómo se vive el teatro de forma tan cercana.

SIEMPRE ME HAN ATRAÍDO LOS LUGARES QUE GUARDAN UNA HISTORIA COMO ES EL CASO DE LA PENSIÓN CON LA BELLA CHELITO, ¿ES PRODUCTO DE LA CASUALIDAD? 

Estando en La casa de la portera nos dimos cuenta de que el mismo espacio ya generaba un interés brutal en el público. Para mí fue maravilloso poder estrenar en lo que había sido la casa de una humilde portera de un barrio de La Latina un Chejov que fue el culmen de la intelectualidad en determinado momento histórico. Era un choque bastante fuerte, un contraste importante y ahí nos dimos cuenta que no solo la obra llamaba la atención del público sino también el espacio dónde se desarrollaba la historia. Había algo magnético en esa casa y queríamos/necesitábamos que la siguiente también lo tuviera. Yo ya había escrito la versión de Macbeth y necesitaba tres habitaciones para desarrollar el recorrido de la obra. Vimos que se alquilaba lo que es ahora La pensión de las pulgas, descubrimos que había sido la casa de la bella Chelito, entramos por ese portal maravilloso que solo da paso a lo que era su casa, pues el resto de los vecinos entran por otro portal y ya todo lo que íbamos viendo nos iba captando, hipnotizando, estaba vacío, pero en ese primer paseo Alberto y yo ya lo fuimos llenando de imágenes. Conozco la capacidad que tiene Alberto Puraenvidia de crear atmósferas y ahí vi que tenía un potencial brutal y que volvíamos a tener lo mismo, por un lado la historia del espacio era importante y por otro la historia que queríamos presentar ahí se adaptaba perfectamente al espacio.

Además, que luego vas investigando y te enteras de que la bella Chelito fue la primera empresaria teatral en España que dirigió un teatro. Dicen que por La pensión de las pulgas sigue pululando la Chelito… También nos decían que había una espectadora fija en La casa de la portera..,  yo nunca veo ni soy capaz de percibir este tipo de cosas pero entre tanta gente que pasa por estos espacios sí que ha habido espectadores o actores que han percibido cosas…

La bella Chelito

SI TUVIESES LA OPORTUNIDAD DE TRABAJAR HOY EN DÍA CON ELLA ¿QUÉ PAPEL ESCOGERÍAS?

Pues mira, hemos estrenado un montaje que se titula Clandestina que está inspirado en La Bella Chelito que lo protagoniza Cristina Bernal que tiene un alter ego cupletista que es La Bernalina. Cristina Bernal ya estuvo con nosotros en una obra fantástica que se hizo en La casa de la portera que se titulaba Trinidad que la había dirigido Nacho Sevilla y ellos dos crearon este espectáculo que se titula Clandestina que nos sitúa en esa época en la que La Bella Chelito vivió en lo que es ahora La pensión de las pulgas y que organiza una fiesta clandestina compinchada con el mayordomo de la Chelito que es un personaje que interpreta Ángel Burgos que es un actor maravilloso y el público escucha cuplé en La pensión de las pulgas. Es un espectáculo muy divertido, que se entrega a la sicalipsis de la época y del que el público sale entusiasmado. Yo creo que la Chelito encajaría muy bien en Clandestina, incluso tiene casi una aparición telefónica.

LA PENSIÓN SE INAUGURA EN NOVIEMBRE DE 2013 CON MBIG UNA VERSIÓN DEL MACBETH DE SHAKESPEARE CON LA PECULIARIDAD DE EXTRAPOLAR LA HISTORIA AL MUNDO EMPRESARIAL. DA LA SENSACIÓN DE QUE EN OTRA VIDA HUBIERAS SIDO BANQUERO, EJECUTIVO…

Cuando me pongo con un texto voy jugando, me gusta explorar sus límites… Quería trasladar el Macbeth a algo más cercano. Me gusta quitar “trabas” para que la identificación del publico con los personajes se produzca de manera más rápida. Quería traerlo a la actualidad pero no a una actualidad inmediata porque ya con móviles, ordenadores, iPads… con todo eso ya nos estamos moviendo en nuestro día a día, me pareció más estimulante alejarlo un poco de nuestro día a día y llevarlo a una estética de los años 50 y 60 porque me parecía mucho más mágico. Me planteé dos opciones, o llevarlo al mundo de la política que era muy evidente o llevarlo al mundo empresarial… Ahora mismo me parece que la empresa y los grandes empresarios son los que realmente mandan en este mundo. Así que empecé a leerme muchos Best Sellers sobre cómo ser el mejor empresario, cuáles son sus hábitos…(risas) también leí libros sobre cómo aprender de la mafia para que tu negocio sea grande y a Sun Tzu que fue un gran guerrero que escribió un tratado titulado El arte de la guerra donde lo han empleado incluso en películas como la de Wall Street de Oliver Stone. En esa película Michael Douglas varias veces hace referencia al libro y a su autor relacionándolo con los negocios y la empresa. Todo eso me fue llevando a esa estética empresarial pero sin tocar el texto de Shakespeare, quería que ellos siguieran hablando de caballos, de armaduras y de guerras. Yo quería que esos monólogos de Camelia, que es el personaje que yo me invento, al mismo tiempo, estuviesen diciendo casi lo mismo que lo que había sucedido y lo que acababa de ver el público, pero desde un punto de vista más técnico y empresarial. Para mi fue un divertimento ir leyendo todos esos libros que ya he olvidado (risas) porque además, como ves, a nivel empresarial he abierto un teatro donde solo caben 36 espectadores (risas) un gran empresario no lo hubiera hecho nunca, nos mueve más un aspecto artístico y comprometido. Esperaba y confiaba en que la metáfora de la empresa  se entendiera aunque yo no abordara tan claramente el tema empresarial en la obra. Hay gente que no lo entiende, que le estorba, otros que salen entusiasmados con esa analogía. Yo acepto cualquiera de las dos posturas.

El tema de la ambición de poder y del estatus que plantea Shakespeare está muy relacionado con el mundo empresarial y con lo que estamos viviendo ahora con este juicio que hay de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín o el matrimonio Pujol, que se pensaba que acabaría su vida de manera “honorable” y ahora mismo están arrastrados por el suelo de los tribunales y los programas de televisión por esa ambición desmesurada que les ha llevado a robar tantos millones de euros, implicando a sus hijos y hundiendo a toda su familia. Como dice Shakespeare: “La ambición devora la vida”.

  IMG_0418

¿CON QUÉ TIPO DE PÚBLICO PODEMOS ENCONTRARNOS EN LA PENSIÓN DE LAS PULGAS?

Con un público atrevido, valiente e inquieto que busca nuevas experiencias teatrales. Llevamos más de 300 funciones de Macbeth y con todo lo que hemos vivido en La casa de la portera y La pensión de las pulgas nos hemos dado cuenta que hay de todo desde jóvenes que van por primera vez al teatro a amantes incondicionales de la escena que quieren vivir con intensidad la puesta en pie de una obra. El público está muy cerca de los actores, muy cerca y eso también es peligroso… Nunca ha sucedido nada especialmente desagradable pero bueno, en Macbeth hemos vivido unos doce desmayos. Cuando sucedió la primera vez, no lo entendimos pero cuando sucedió la cuarta vez vimos que hay gente muy sensible que a la que toca la historia.., hay sangre y mucha tensión y se planea y lleva a cabo un crimen en directo.

Hay gente muy expresiva y casi la preferimos, hay gente que mira hacia abajo como que prefiere no estar viendo lo que está pasando, hay gente que de repente se pone a mirar su móvil durante la función, poco, pero puede suceder, tenemos todo tipo de público pero sobre todo el que más abunda es el tipo de público que empatiza con la situación de los actores y con la historia y que está atenta y que favorece que el hecho teatral se lleve adelante.

¿LA PENSIÓN ES UN PROYECTO SOSTENIBLE Y RENTABLE?

Es un proyecto viable pero que no es rentable. Cuando abrimos La casa de la portera queríamos que vieran nuestra capacidad de trabajo como cuando un cineasta rueda un cortometraje para que le sirva como carta de presentación, un decir: aquí estamos, esta es nuestra manera de trabajar, esta es la gente con la que trabajamos, esto es lo que somos capaces de conseguir. Ni Alberto ni yo casi ni existíamos en el mundo teatral y esto nos colocó en un lugar muy visible porque los medios de comunicación se interesaron mucho por el proyecto. De repente hubo como una explosión, hemos cuidado mucho la calidad de todo lo que sucede ahí: de elegir a los actores, el cuidado en seleccionar un texto, la calidad de los materiales que Alberto utiliza a la hora de crear esas atmósferas y de estar atento a todos y cada uno de esos detalles. Luchamos por todo eso con artistas que está interesada en formar parte de un proyecto como el nuestro y que también les sirva de plataforma y ganar en visibilidad y luchamos también por hacer un tipo de teatro muy comprometido que mueva al público e intentar a toda costa que salga mínimamente transformado. Creo en un teatro transformador.

AHORA QUE SE HA HECHO OFICIAL EL CIERRE DE LA PENSIÓN ¿PUEDES ADELANTARNOS ALGO DE LO QUE NOS VAMOS A ENCONTRAR?  

Cerramos a final de temporada porque vamos a buscar otro espacio. No queremos abrir uno nuevo mientras La pensión esté abierta porque ya vivimos esa situación con La casa de la portera abierta y La pensión de las pulgas y fue un año de no vida… (risas) porque somos muy pocos los que llevamos adelante el proyecto. Tener dos espacios en los que hay el deber de tener una multiprogramación con tantas compañías es una locura. Va a cerrar La pensión  porque damos por cerrado el ciclo del MBIG que fue la que la abrió. Cerraremos con 350 funciones más o menos, vamos a parar ahora en febrero y luego la idea es volver mayo, junio y julio. Se acaba una etapa, buscaremos otro proyecto, otra obra de teatro que nos de el impulso. El teatro es efímero y yo creo que los espacios también lo son. Mucha gente nos comenta que nunca olvidará lo que vivió viendo obras de teatro en La CASA de la PORTERA… Esos recuerdos han quedado en el corazón, el alma teatral de la gente que vino y disfrutó de los espectáculos que ahí programamos. Recuerdos teatrales imborrables… Con La PENSIÓN de las PULGAS también ha sucedido y eso nos llena de alegría.

No sé lo que pasará, no sé si ahora vamos a ir a algo más pequeñito donde incluso no haya recorrido.., o igual, de repente, conseguimos un edificio de tres plantas. Alberto y yo nunca hemos buscado ayudas institucionales porque somos un cero a la izquierda a nivel burocrático, pero tendremos que aprender…

CUÉNTANOS UN SUEÑO Y UNA PESADILLA QUE TENGAS.

El sueño lo estamos viviendo desde que abrimos La casa de la portera. Quizás dar un paso más a muchos niveles. Hemos propuesto un tipo de teatro que no se hacía en España que es el teatro inmersivo, al público le gusta, lo consume y lo demanda.

La pesadilla sería que el PP vuelva a ganar, que vuelva a estar de presidente Rajoy, que la política cultural volviera a ser tan negativa como hasta ahora y siguiera importando tan poco la cultura al gobierno que preside. Espero que todo eso cambie. Si de aquí a una semana, unos meses… vuelve a ser Rajoy el presidente, sería la pesadilla de todos los que nos dedicamos a la cultura.

RECOMIENDA UNA SALA Y LANZA LA PRIMERA PREGUNTA.

Yo recomendaría el Teatro del barrio y ya que me lo pides le lanzo una pregunta a Alberto San Juan. Creo que el Teatro del barrio lleva una línea teatral que en estos momentos es muy necesaria es un teatro absolutamente  comprometido tanto política como socialmente y a mí me gustaría preguntarle a Alberto cómo siente él la respuesta del público y cómo cree que está influyendo en la sociedad en la que vivimos ahora mismo. Que desarrolle la idea del teatro transformador…

¿Qué puedes ver en febrero?

Ka Penichet
  “En otra vida fui un alma perdida y pecadora a la que enterraron fuera de los muros del camposanto. Ilusa por convicción y tuiteatrera de corazón.”
Así se presenta Ka, nuestra reina del teatro off en el mundo conocido. Se mueve como pez en el agua en el ámbito de producciones, obras, actores y creadores de la escena independiente. Su simpatía es legendaria: siempre te mostrará su mejor sonrisa, hasta que olvides invitarla a tu nueva obra. Entonces la maldición del bigote caerá sobre ti.
Me gusta Ir a cualquier sala de teatro, perderme en museos, pequeñas salas de cine, festivales y cualquier plan cultural.
No me gustan Los libros de Paulo Coelho, la gente interesada en convertir nuestro patrimonio en centros comerciales y que los poderes públicos subestimen la cultura gravándola con el IVA cultural más alto.
Pasaría una noche en vela con Chejov
Una obra en la que me quedaría a vivir En los garabatos sin destino de Joseph Beuys
Bigote preferido Frida Kahlo
Contacto kapenichet@elbigoteobsceno.com
https://twitter.com/KaPenichet

Deja un comentario