DESCUBRIENDO GRUPOS: THE OBSESSIVES

Lo maravilloso de esta era de las comunicaciones es que nos permite conocer grupos que acaban de nacer aunque sea en los confines del planeta. Así es cómo llegué a The obsessives, una banda adolescente de Bethesda, en el estado de Maryland de los USA, que cuenta menos de dos años de vida. Amén de su obsesionado nombre quería hablar de ellos porque me gusta como suenan y así inauguramos una línea de descubrir bandas desconocidas de todo el mundo en El Bigote Obsceno.

heck no nancy

The obsessives es un grupo de corte emo-punk pero sin las estridencias y la oscuridad impostada habituales en el mundo emo. Su imperfección y su queja son más sutiles, y esto se refleja desde su indumentaria hasta el sonido de las canciones. El grupo lo forman dos amigos, Nick Bairatchnyi y Jackson Mansfield, recién salidos del highschool para hacer música y entrar en la vida adulta cuestionándose lo que tienen alrededor. Las letras hablan de eso, los amigos, el círculo de su familia, la sociedad y las expectativas, lo que esperan de ellos. Aquí en Camping escuchamos el tema junto con grabaciones amateur del grupo en pantalla partida, lo que subraya su rollo personal y la atmósfera indie-punk que generan. Sus amigos y compañeros de instituto participan en la filmación porque algunos están dibujados en las propias canciones y porque todos sabemos que el instituto y la adolescencia suele ser el germen de la vena artística en mucha gente.

 En algunos puntos suenan como Green Day, aunque más suaves, pero naturales y emocionales. Para ser punk no tienen mucho ruido, pero para ser rock son demasiado imperfectos y experimentales. En Bored declaran su estado de ánimo al mundo, pero su música no tiene nada de depresivo sino más bien cierta nostalgia por el propio presente, que se les escapa violentamente de las manos (recordemos que no llegan a la veintena). En temas como Daisy podemos escuchar su quejido quebrado; una de las canciones en las que más se lucen.

Me atrevo a decir que en un futuro no muy lejano formarán nuevos grupos y se darán a conocer en el circuito under y el nuevo punk. Ojalá no pierdan la frescura y la inocencia del emo-punk no comercial y aterricen en el peligroso mundo de depredadores-productores musicales. Yo ya sigo de forma obsesiva a estos imberbes carentes de bigote pero sobrados de talento.

Pedro Aguado González
Pedro es historiador, escritor y gestor cultural. Le atraen un sinfín de géneros musicales y pasa horas buceando en el proceloso mundo virtual descubriendo grupos, canciones e historias. Ha participado en webs como Cronoviajeros o QueAprendemosHoy. Colecciona instrumentos musicales, viajes extraños y enemigos imaginarios.
Me gusta Las canciones de Antonio Vega, los cuentos de Borges y las culturas antiguas
No me gusta Lo que se crea solo para vender, el hip-hop y la economía
Pasaría una noche en vela con Sabina, Alaska, Leonor Watling, Pucho, Almodóvar y Jesús Ordovás, todos a la vez encerrados en un garito.
Una obra en la que me quedaría a vivir Blade Runner de Ridley Scott
Bigote preferido Freddy Mercury
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