CITA CON EL ARTE DIGITAL: “FULGOR LÍQUIDO”

El arte, como reflejo y expresión de la cultura de la sociedad en la que se desarrolla no ha sido ajeno al boom de la tecnología digital que vivimos ni ha tenido ningún reparo en utilizar una pantalla LED como lienzo y un programa informático como pincel.

Una de las revoluciones de las artes visuales fue la inclusión de la imagen en movimiento en los años 60, conocido como videoarte. Televisores de tubo inundaron las salas de exposiciones en lo que fue, y sigue siendo, un tipo de expresión artística minoritaria y compleja excluida de las preferencias del gran público. Los pioneros de este tipo de creación audiovisual fueron artistas como el grupo Fluxus, Nam June Paik o Bill Viola.

Hoy en día, el vídeo se ha convertido en un medio digital (salvo que el artista se ponga nostálgico) al igual que lo es la fotografía, solo que ésta presenta una imagen fija; por lo tanto, podríamos denominar arte digital a toda creación artística realizada a partir de medios digitales. Se trata de un recurso técnicamente complejo y difícil de entender para todo aquel que no esté familiarizado con los programas de diseño informático e imágenes virtuales. Sin embargo, los resultados son espectaculares. Los límites de creación del artista digital están en los límites de la capacidad y dominio del programa informático que utilice y, dadas las posibilidades de éstos, imaginaos el producto. Aunque estamos acostumbrados a este tipo de arte más de lo que pensamos, ya que hoy en día la mayoría de los vídeos y fotografías están retocados para que los colores y texturas superen la belleza de la propia realidad, si es posible, los artistas digitales vas más allá y establecen un juego con el espectador que despierta todos sus sentidos.

Uno de los mejores ejemplos lo tenemos esta semana en Madrid  con motivo del festival MADATAC, 8ª Muestra de Arte Digital Audiovisual y Tecnologías Acontemporáneas.  En las entrañas del Centro Cultural Conde Duque la exposición de arte digital Fulgor Líquido hace fluir al espectador entre figuras delirantes a medio camino entre lo orgánico y lo plástico.  La oscuridad de las salas aísla al visitante del resto mundo, nuestra mirada es absorbida por las pantallas en las que se representan escenarios de colores brillantes y formas oníricas que nos trasladan a ambientes surrealistas.

GIULIANA CUNÉAZ. "Matter waves chrome", 2016. Proyección 3D. 3'20
GIULIANA CUNÉAZ. “Matter waves chrome”, 2016. Proyección 3D. 3’20

No es necesario buscarle un significado (que lo tiene) sino que la pura experiencia estética resulta cautivadora. En la exposición sobresale la producción del artista taiwanés Wu Tien-Chang, en cuyas obras bucea en la identidad de la cultura taiwanesa a través de imágenes, en un principio, fijas a las que mediante diferentes medios dota de movimiento y vida. Una atmósfera kitsch, carnavalesca y algo sórdida envuelve la exposición creando un ambiente de falsa felicidad. A pesar de lo ajena que nos pueda resultar la cultura de una isla situada al otro lado del mundo, como lo es Taiwán, disfrutaremos de la creatividad y la facilidad de este artista para sacarnos una sonrisa.

WU TIEN-CHANG, "Beloved" 2013-2015. Foto: Museo de Bellas Artes de Taipei.
WU TIEN-CHANG, “Beloved” 2013-2015. Foto: Museo de Bellas Artes de Taiwan.

Música tradicional taiwanesa, luces de colores y photo call con disfraces incluidos no os desilusionarán creedme!

Teresa López Flores
Teresa es historiadora del arte y seguidora habitual de todas las ramas de la cultura independiente nacional. Ha trabajado en un sitio tan postinero como el Louvre de París y tiene una sensibilidad particular con el arte contemporáneo. Le hemos pedido que no hable de la aquiescencia kuhniana de los subterfugios freudianos del arte conceptual pictográfico. Por vuestro bien.
Me gusta El verde de los rostros de Kirchner y el de las medias de Irma la Dulce
No me gusta El doblaje de las películas europeas
Pasaría una noche en vela con Linda Nochlin
Una obra de arte en la que viviría En el Siddhartha de Herman Hesse
Bigote preferido el del Capitán Garfio

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